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julio 01, 2018

Harold López-Nussa, el fenómeno latino



Harold López-Nussa es uno de los más grandes de estos tiempos. El pianista cubano nició sus estudios en el Conservatorio Manuel Saumell, y cursa el segundo año de piano en el Instituto Superior de Arte con Teresita Junco. Obtuvo el Gran Premio en el Concurso Nacional de Piano Amadeo Roldán; Primer Premio en el Concurso Iberoamericano; finalista del Citta di Senigalia.

Ha actuado con la Orquesta Sinfónica Nacional y con la Orquesta Sinfónica de Matanzas, con la que, dirigida por Enrique Pérez Mesa, interpretó el Concierto en sol mayor de Maurice Ravel; también ejecutó el Concierto núm. 4, para piano y orquesta, de Heitor Villa-Lobos. 

En la séptima edición del Solo Piano Competition, con la interpretación de Memories of Tomorrow, de Keith Jarret, Footprins, de W. Shorter, y E’echa, de Harold López-Nussa, le fue otorgado el Premio, certamen en el que había quedado como finalista, junto a Phillipe Baden Powell de Aquino, de Brasil, y Niel Djuliarso, de Indonesia.

Se ha presentado con el grupo Klímax, de Giraldo Piloto; el cuarteto del trompetista Alexander Brown, Robertico Carcassés, Elmer Ferrer y su grupo, Haila Mompié, Teresa García Caturla, José Miguel Crego (El Greco), Bobby Carcassés y Yusa.

En el 2009 salió al aire su disco Herencia, le acompañan en su trío, Felipe Cabrera al contrabajo (también hace algo de voz) y su hermano Ruy Adrian López-Nussa a la batería. Como invitados, están Mayquel González (trompeta) en un par de temas y Omara Portuondo en "Es más, te perdono". Harold López-Nussa, no sobrecarga de notas sus fraseos y consigue decir más con menos. De los once temas, siete llevan su firma y entre los otros cuatro figura "Tears in heaven" de Clapton.


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Es Dios

"Esa lengua de fuego se abría despiadada, como urdiendo en el alma y buscando donde cabalgar. Resoplaba fuerte, escrutaba el ojo, mordía la mente y ondeaba su calor, como haciéndonos sentir que somos una miniatura, una milmilésima parte del universo. Esa lengua de fuego, creación al fin, es lo mismo que la hoja, que la piedra, que el agua, que el ave, que la hierba. Es Dios".

La compuerta de la vida

"A veces, casi inerme, entrebusco la fórmula de la vida, y encuentro una melodía que me exige respirar, profundo, restituyéndome la fe en el futuro. Sólo Dios abre la compuerta de la vida, y la música es el compás de espera a la perfección, el estadío más emocionante del ser humano".

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