Lo más leído en los últimos 7 dias

mayo 14, 2016

Grégoire Maret: un sonido sorprendente


 


El armonicista suizo Grégoire Maret, hijo de madre afro-americana y padre suizo, es uno de los músicos más sorprendentes de la actualidad. Desde joven se trasladó a Nueva York para cursar estudios de música en diferentes centros. Su virtuosismo no ha pasado inadvertido para numerosos artistas que han tenido el gusto de haber contado con su calidad y talento en grabaciones o conciertos (Cassandra Wilson, David Sanborn, George Benson, Pat Metheny, Marcus Miller, Kurt Elling, Youssn' Dour, Me'Shell Ndegeocello y otros muchos). Han ido pasando los años y su trabajo se ha ido haciendo grande como músico de sesión, figura de primer nivel en este ámbito, aunque sin disco propio.

En su álbum debut Grégoire Maret destacan los temas The Secret Life Of Plants, de Stevie Wonder, The Man I Love, de George Gershwin, una canción en la que hay un contraste maravilloso de armónica y voz, con Cassandra Wilson como invitada, y Prayer, acompañado por Mark Kibble y Alvin Chea, ambos integrantes de la agrupación Take 6). Pero en "Amor E Meu Pais”, de Ivan Lins, coinciden las armónicas de Toots Thielemans y Grégoire Maret, para deleite total y definitivo de los admiradores de ambos.

En 2005, Pat Metheny invitó a Maret a participar del disco The Way Up y su posterior gira, consiguiendo el Premio Grammy como Mejor Album de Jazz Contemporáneo.



Escucha nuestra radio web por http://vfsuperjazzradio.playtheradio.com o por la aplicación TuneIn Radio.

No hay comentarios:

Es Dios

"Esa lengua de fuego se abría despiadada, como urdiendo en el alma y buscando donde cabalgar. Resoplaba fuerte, escrutaba el ojo, mordía la mente y ondeaba su calor, como haciéndonos sentir que somos una miniatura, una milmilésima parte del universo. Esa lengua de fuego, creación al fin, es lo mismo que la hoja, que la piedra, que el agua, que el ave, que la hierba. Es Dios".

La compuerta de la vida

"A veces, casi inerme, entrebusco la fórmula de la vida, y encuentro una melodía que me exige respirar, profundo, restituyéndome la fe en el futuro. Sólo Dios abre la compuerta de la vida, y la música es el compás de espera a la perfección, el estadío más emocionante del ser humano".

Pulsa abajo y síguenos también en Facebook Groups