Lo más leído en los últimos 7 dias

noviembre 22, 2015

Norman Granz: cuando el jazz es una religión




Se cumplieron 14 años del fallecimiento del legendario promotor y empresario del jazz Norman Granz, conocido como la conciencia del jazz en los años cuarenta y cincuenta, a los 83 años en su casa de Génova, el 22 de noviembre de 2001. Granz, que fue el manager de Ella Fitzgerald, alcanzó gran relevancia por los conciertos y grabaciones que promovió de figuras como la propia Fitzgerald, Louis Armstrong, Count Basie, Charlie Parker o Billie Holiday.

Granz fue una de las grandes fuerzas promotoras del jazz del siglo pasado, especialmente durante las décadas de los años 50 y 60. Fundó cinco sellos de grabación "dedicados" a músicos de jazz: Clef, Norgran, Down Home y --los más célebres-- Verve y Pablo, que alcanzaron una exitosa distribución mundial. Norman Granz, además, fue el creador de los legendarios conciertos llamados Jazz At The Philharmonic, en los que reunía a los grandes del jazz en verdaderas "jam sessions", hoy de antología. 

Estuvo también vinculado a la organización de festivales internacionales de jazz y su sello "Pablo" registró las mejores presentaciones de la mejor época del Festival de Jazz De Montreux. Fue muy activo, además, en las actividades anti-racistas en su país. 

JATP, el acrónimo de Jazz At The Philharmonic, es un espectáculo itinerante de jazz creado por el productor discográfico Norman Granz y que se desarrolló a lo largo de las décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta. Granz reunió un reparto de aproximadamente doce de las mayores estrellas del momento para recrear en los escenarios de las principales salas de conciertos del mundo la intimidad de las competitivas jam sessions que tenían lugar fuera de horario en clubes situados en sótanos. Posteriormente, publicó lo más destacado en una sucesión de discos cuyas fundas fueron diseñadas por David Stone.

Usualmente abreviadas como JATP, se trató de conciertos organizados como grandes jam-sessions. Su inventor fue Norman Granz, quien en 1940 comenzó a organizar jams abiertas al público con músicos como Nat King Cole , Willie Smith o Don Byas. Tras una etapa en el ejército (1941 - 1944) organizó el primero de los conciertos-jam el 2 de julio de éste último año, en el Philharmonic Auditorium de Los Ángeles, de donde tomó el nombre. Granz revistió su propuesta con elementos ideológicos: reparto de beneficios con los músicos; negativa a organizarlos en ciudades en las que se segregara al público por su raza; reivindicación del "buen jazz", etc.

El espectáculo fue un éxito indudable, especialmente cuando se editaron los discos de los JATP. Incluso se grabó una película (Jammin' the blues), que fue candidata al Oscar. Trabajó con varias discográficas, hasta que fundó sus propios sellos, sobre todo Verve (1957). A partir de 1958, JATP giró por Europa y, después, por Japón y Australia.

En estos grandes conciertos-jam participaron la mayor parte de las grandes figuras del jazz de tres décadas: Ella Fitzgerald, Duke Ellington, Oscar Peterson, Dizzy Gillespie, Jimmy Smith, Stan Getz, Roy Eldridge, Coleman Hawkins e Illinois Jacquet, entre muchos otros. Naturalmente, no se trataba de verdaderas jams , pero producían una excitación similar.

Granz abandonó el modelo JATP en 1967, creando poco después su sello Pablo, que se basó en reuniones de músicos con formato casi jam.



Escucha nuestra radio web por http://vfsuperjazzradio.playtheradio.com, o por la aplicación TuneIn Radio.

No hay comentarios:

Es Dios

"Esa lengua de fuego se abría despiadada, como urdiendo en el alma y buscando donde cabalgar. Resoplaba fuerte, escrutaba el ojo, mordía la mente y ondeaba su calor, como haciéndonos sentir que somos una miniatura, una milmilésima parte del universo. Esa lengua de fuego, creación al fin, es lo mismo que la hoja, que la piedra, que el agua, que el ave, que la hierba. Es Dios".

La compuerta de la vida

"A veces, casi inerme, entrebusco la fórmula de la vida, y encuentro una melodía que me exige respirar, profundo, restituyéndome la fe en el futuro. Sólo Dios abre la compuerta de la vida, y la música es el compás de espera a la perfección, el estadío más emocionante del ser humano".

Pulsa abajo y síguenos también en Facebook Groups