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febrero 18, 2013

Recordando a Monk



El pasado domingo 17 de febrero, en 1982, falleció el aclamado y legendario pianista de jazz Thelonious Monk, quien no sólo fue uno de los grandes pioneros del movimiento be-bop y del jazz moderno, sino que fue un prolífico compositor que dejó un gran número de temas que hoy constituyen standards del jazz.

Monk (10/10/17) pasó la primera mitad de los años 50 componiendo, grabando discos y actuando en teatros y giras fuera de su ciudad.

Tras grabar varios discos para Blue Note entre 1947 y 1952, firmó un contrato con Prestige, para la que grabó entre 1952 y 1954 algunos de sus discos más importantes, incluyendo colaboraciones con el saxofonista Sonny Rollins y con el baterista Art Blakey. El productor Orrin Keepnews, de Riverside Records, le persuadió de que grabase un disco con temas de Duke Ellington y otro con estándares, para que su música se hiciese más accesible al público medio de jazz. En 1956 grabó el clásico Brilliant Corners y a partir del año siguiente los cambios en su vida se sucedieron.

Monk fue contratado por el Five Spot y allí formaría parte de un cuarteto que contaría con el saxofonista John Coltrane. Como consecuencia de estas actuaciones, la crítica y el público de jazz lo reconocerían por fin como un maestro. El hasta entonces carácter único de su música, que tan difícil era de asumir por una audiencia que tenía como modelo a Bud Powell, se convirtió en 1957 en un motivo de admiración. De repente, Monk se convirtió en una celebridad y su estatus no cambiaría hasta el final de su carrera.

Para los que gustan ver documentales, les ofrecemos éste producido por Clint Eastwood sobre Monk, titulado "Thelonious Monk: Straight No Chaser". Sin desperdicio.


Creado por Hugo Santaromita, comentarista y escritor venezolano de jazz.

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Es Dios

"Esa lengua de fuego se abría despiadada, como urdiendo en el alma y buscando donde cabalgar. Resoplaba fuerte, escrutaba el ojo, mordía la mente y ondeaba su calor, como haciéndonos sentir que somos una miniatura, una milmilésima parte del universo. Esa lengua de fuego, creación al fin, es lo mismo que la hoja, que la piedra, que el agua, que el ave, que la hierba. Es Dios".

La compuerta de la vida

"A veces, casi inerme, entrebusco la fórmula de la vida, y encuentro una melodía que me exige respirar, profundo, restituyéndome la fe en el futuro. Sólo Dios abre la compuerta de la vida, y la música es el compás de espera a la perfección, el estadío más emocionante del ser humano".

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