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abril 19, 2010

Joey DeFrancesco: el organista del jazz


Considerado el gran exponente del órgano Hammond, Joey de Francesco ha recorrido un largo camino desde All of Me, su álbum debut grabado en 1989 con tan sólo 17 años. Desde sus comienzos, estableció sus credenciales con una técnica virtuosa y un innato sentido musical lleno de sentimiento, interesándose por el órgano Hammond B-3.

Durante los años 90, Joey fue ampliamente reconocido como el encabezar de un renovado interés en el órgano Hammond, un instrumento perdió aceptación entre los músicos y el público tras su época dorada durante los años 60 y principios de los 70, en manos de su pionero, Jimmy Smith, famoso por el sonido que le sacaba al Hammond modelo C-3.

Como escribió el crítico Leonard Feather en la portada de su disco All About My Girl (1994): "Nada es más significativo en la historia de Joey como la habilidad que ha demostrado para crear excitación. La tensión que es capaz de construir trae a la mente una tradición que comenzó hace 50 años, cuando Norman Granz’ Jazz comenzaba a levantar al público en sus conciertos de la Filarmónica alrededor del país. Escuchando a Donna Lee y otros cortes en su CD, es imposible dejar de moverse por la emoción que generan Joel y sus colegas".

El legado del pasado año (la aclamada colaboración de Joey con Jimmy Smith, su mayor héroe y mentor) fue descrito acertadamente por el escritor Joe Woodard como “un festival de amor y una esperada cumbre para estos virtuosos del órgano de Filadelfia, quienes golpean el bajo y tocan improvisadamente a dos manos con más furor que prácticamente nadie podría hacer mejor”.

Escuchen a este extraordinario organista de jazz con Fly Me To The Moon.



Blog creado por Hugo Santaromita, comentarista y escritor venezolano de jazz.

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Es Dios

"Esa lengua de fuego se abría despiadada, como urdiendo en el alma y buscando donde cabalgar. Resoplaba fuerte, escrutaba el ojo, mordía la mente y ondeaba su calor, como haciéndonos sentir que somos una miniatura, una milmilésima parte del universo. Esa lengua de fuego, creación al fin, es lo mismo que la hoja, que la piedra, que el agua, que el ave, que la hierba. Es Dios".

La compuerta de la vida

"A veces, casi inerme, entrebusco la fórmula de la vida, y encuentro una melodía que me exige respirar, profundo, restituyéndome la fe en el futuro. Sólo Dios abre la compuerta de la vida, y la música es el compás de espera a la perfección, el estadío más emocionante del ser humano".

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